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Bebé de ocho meses. Crecimiento del bebé mes a mes

En esta etapa, los bebés  ya balbucean sus primeras palabras e incluso, empiezan a gatear. Si es que...¡No paran!. A esta edad, su mundo gira alrededor de los juguetes y de todo aquello que se mueva o tenga sonido. Todo, absolutamente todo llama la atención del bebé.

En su octavo mes de vida, el bebé se divertirá tirando los objetos desde la cuna, soltándolos en el suelo y esperando a que alguien los recoja. Algo que irrita a los padres y divierte a los más pequeños, que lo harán una y otra vez hasta que reciban un pequeño toque de atención.

El peso y las medidas del bebé

En su octavo mes de vida, el peso medio de un bebé son 8.500 g y unos 68 cm de longitud. En esta etapa los bebés suelen estar más regordetes, presentando pliegues por las piernas y brazos.

 

Los reflejos del bebé

En esta etapa el bebé ya puede mantenerse sentado por sí mismo. Puede rodar y girar su cuerpo hacia la derecha e izquierda. Cuando está tumbado de espaldas, los bebés suelen levantarse el solo hasta la posición de sentado, buscar cositas e irse a por ellas. Cuando está en el regazo de alguien, el bebé puede mantenerse de pie y ejercer mucha fuerza con las puntas de los pies. Sus manos adquieren habilidades como agarrar o soltar objetos, según el interés que tengan los bebés. Sus deditos funcionarán como pinzas.

El físico de un bebé de ocho meses

A los ocho meses de vida, el bebé consigue más equilibrio, por lo que su postura es cada día más erguida. A esta edad él se puede sentar solo, con las piernas medio flexionadas, la cabeza erguida, por lo menos por 1 minuto. Es importante que cuándo esté el bebé sentado, que se proteja su alrededor tanto delante o detrás del pequeño, con almohadas o cojines. Hay bebés que a los ocho meses ya consiguen ponerse de pie, apoyándose en algún mueble o las piernas de sus padres.

Alimentación de un bebé de ocho meses

Durante el octavo mes los padres solo tendrán que ir ofreciendo más variedad de comida a su bebé. Si el pequeño ya ha experimentado pollo, pues se puede ir diversificando la carne, ofreciéndole conejo, cordero, pavo... Poco a poco, se puede ir poniendo arroz, legumbres, y observando su interés y gusto. En esta etapa, el bebé ya puede probar trocitos de carne y de verduras en el puré, así como lonchas de frutas como manzana y pera, o plátano. A los bebés les encantará chuparse las puntas del pan. 

La audición y visión del bebé en el octavo mes

En el octavo mes de nacido, la mayoría de los bebés presenta una visión casi igual que la de un adulto, lo que le permite reconocer objetos y personas. Por esta razón, al bebé le encantará explorar todos los rincones de la casa.

En cuanto a la audición, en el octavo mes es más refinada. Al bebé le llamará la atención el ruido de los coches, motos, como también de las campanas, del reloj y del timbre de la puerta o la llamada del teléfono.

Estimulación del bebé

En esta etapa es muy importante que se estimule y se ofrezca seguridad a los bebés. Se debe ‘vestir’ la casa de seguridad en los enchufes, en las esquinas de los muebles, ya que el bebé se mostrará inquieto, curioso, sin tener percepción sobre los peligros. El bebé tiene más control en sus manos, piernas y es una etapa ideal para estimular su gateo, su motricidad fina, así como sus piernas.

Al bebé le encanta tirar objetos e incluso alguna comida de su plato. Para él, eso será un juego. En esta etapa, el bebé ya consigue amasar, tirar, abrir, apretar, etc. Los juegos de objetos que forman torres son ideales para ejercitar su curiosidad y habilidades.

El lenguaje de un bebé de 8 meses

La comunicación de un bebé de ocho meses ya es más definida en esta etapa. El bebé ya expresa emociones y ya identifica muchas de las reacciones de sus padres. En esta etapa, algunos bebés ya pronuncian sílabas dobles con más claridad. Ya pueden decir ‘mamá’ y ‘papá’, y ya piden cosas como agua, biberón, comida, y puede mostrarse más empático con las demás personas. A un bebé de ocho meses le encantará aprender y señalar algunas partes del cuerpo, a los animales, etc.

Fuente: 
http://www.guiainfantil.com/educacion/desarrollo/ocho_meses.htm

Cómo puedo saber si mi hijo de 3 a 4 años necesita terapia de lenguaje

Depende. Los niños en edad preescolar suelen tener problemas de pronunciación y dificultades para hacer oraciones, y es normal. Por ejemplo, muchos niños preescolares intercambian los sonidos de algunas letras o juntan consonantes.

Los niños de tres años también suelen acortar palabras. Pronunciar mal es común incluso hasta los 6 años de edad. 

Sin embargo es importante asegurarse de que el lenguaje de tu hijo mejora con el tiempo. 

Para los tres años la mayoría de lo que tu hijo dice, debería entenderse. Si tu hijo aún no está hablando, o habla muy poco, es recomendable actuar rápido para descartar un problema de audición. 

Consulta un especialista en patologías en el lenguaje y habla si tu hijo hace cualquiera de lo siguiente: 
 

·         Pronuncia mal las vocales.

·         Habla usando vocales, pero omite las consonantes (“ao” en lugar de “gato”).

·         Dice palabras aisladas, no frases ni oraciones.

·         Su vocabulario es limitado, o dice una palabra y luego no la repite más.

·         No señala objetos en libros. Si le dices “señálame el gato” cambia el hoja o repite lo que dices, pero no señala al animal.

·         Responde tus preguntas repitiendo parte de tú pregunta. Si dices ¿quieres tomar tu leche? Te responde “toma tu leche” en lugar de decir sí o no. Esto es llamado ecolalia, y podría ser una señal temprana de autismo.

·         No sigue instrucciones simples ni proposiciones como abajo, arriba. Por ejemplo no se voltea cuando le dices: “tu pelota está atrás de ti”.

·         Le cuesta trabajo usar pronombres, por ejemplo: “ella no aquí”.

·         Confunde los géneros al hablar, dice “ella me pegó” refiriéndose a su hermano.

·         Su lenguaje no se desarrolla o cambia mucho de mes a mes.


Si crees que tu hijo podría necesitar la ayuda de un terapeuta en lenguaje, habla con su pediatra, o si ya está en el preescolar, con su maestra. 

Es posible que la escuela te refiera a un programa de intervención temprana de un problema de lenguaje (en los Estados Unidos). Si no el caso pide al médico de tu hijo que te ayude a encontrar un especialista que pueda hacerle una evaluación. 

Fuente: 
http://espanol.babycenter.com/x25006619/c%C3%B3mo-puedo-saber-si-mi-hijo-de-3-a-4-a%C3%B1os-necesita-terapia-de-lenguaje

Mi bebé no fija la mirada

Los manuales sobre bebés indican unas pautas de desarrollo de la vista pero, ¿qué pasa si tu hijo no cumple con las expectativas previstas para su edad? ¿Tiene algún problema?

Etapas de desarrollo

- Recién nacido: Los ojos están completamente desarrollados al nacer (en un niño a término), pero aún así, no son capaces de distinguir entre luz y oscuridad ni ven más allá de 25 cm, ya que el cerebro todavía no está preparado para procesar las imágenes. Por eso, su visión es borrosa. No sabe usar los dos ojos a la vez, por lo que es posible que se le crucen.

- 4 semanas: Solo distingue bultos, sin apreciar contrastes ni colores.

5-6 semanas: Empieza a enfocar la mirada. A lo largo del segundo mes empieza a diferenciar colores primarios y brillantes, pero le cuesta distinguir colores parecidos como el rojo y el naranja.

2-3 meses: Si a los 3 meses el bebé no logra fijar la mirada, debe ser revisado por un especialista. Además, a esta edad comienza a distinguir colores y las imágenes ya no son borrosas.

5 meses: Enfoca objetos a distancia aunque aún los ve poco nítidos. A partir de este mes coordina vista y motricidad.

6 meses: Su visión ya se asemeja a la de un adulto, con visión en tres dimensiones, profundidad, colores, contrastes…

Niños prematuros: En un niño nacido antes de las 36 semanas los órganos no están completamente desarrollados, en especial la vista y el oído. Dependiendo de las semanas con las que nazca, su vista tardará más o menos en alcanzar el desarrollo normal. Por eso, a la hora de comparar los avances de un niño prematuro con los de uno nacido a término, tienes que tener en cuenta su edad corregida. 
 

¿Por qué no fija la mirada?

Existen varias señales de que el niño tiene algún problema en su vista o en su sistema nervioso:

- Si a los 3 meses no fija la mirada y sus ojos se mueven constantemente.

- Con 3 o 4 meses no sigue con ambos ojos un objeto.

- Tiene problemas para mover los ojos en alguna dirección.

- Sus ojos no están alineados: uno está derecho y el otro se desvía, o incluso se desvían los dos.

- El tamaño o el aspecto de un ojo es diferente del otro.

- Tiene que cerrar los ojos cuando sale al sol.

- Sus ojos siempre tienen lágrimas.

- Bizquea los ojos la mayoría del tiempo.

- Una de las pupilas parece blanca.

Si aprecias varios de estos síntomas en tu hijo, consulta al pediatra. Puede que no le pase nada y simplemente el desarrollo de tu hijo sea más lento, o ser un síntoma de alguna enfermedad de la vista (estrabismo, ambliopía) o del sistema nervioso central.

También puedes llevar a cabo una prueba sencilla (que en ningún caso resulta determinante, pero puede darte una pista): Tápale alternativamente cada uno de los ojos con la mano: si no llora, es que no ve bien con ese ojo; si llora, su vista está perfecta.

Ejercicios de estimulación

 

Si tu pediatra te confirma que tu bebé no tiene ninguna enfermedad y simplemente va un poco retrasado en su desarrollo, puedes practicar con él estos ejercicios de estimulación visual:

- La luz natural es importante para los ojos. No le tengas siempre en penumbras o con luz artificial.

- No coloques su cuna pegada a las paredes ni en un rincón, para que pueda observar diversos objetos de la habitación. Además, si es posible, muévela de vez en cuando para que cambien los objetos que quedan a su vista.

- Para ayudarle a fijar la vista, coloca tu cara enfrente de la de tu hijo. Una vez que haya enfocado la mirada en ti, mueve tu cabeza lentamente para que la vaya siguiendo. Es mejor si detrás de ti no hay cuadros ni muebles, ya que puede confundirse si ve muchas imágenes distintas.

- Muéstrale objetos de muchas formas y colores brillantes y muévelos de un lado a otro cerca de su cara. Hazlo a veces empezando por la derecha y otras veces por la izquierda, para estimular ambos ojos.

- Mueve una luz suave delante de sus ojos para que se acostumbre a seguirla con la mirada.

- No le obligues a estar constantemente fijando la mirada, puede estar cansado y querer dormir o simplemente cerrar los ojos. No le agotes.

- Colocar un móvil en su cuna con objetos de diferentes colores y sonidos es bueno, siempre y cuando ya pueda seguirlos con la mirada. No se lo coloques antes de los 2 meses, podría cansarle o sobreestimularle.

 

Fuente: 
http://www.todopapas.com/bebe/meses-del-bebe/mi-bebe-no-fija-la-mirada-4192

Consejos para no convertir el primer día de colegio en un drama

La educación infantil comienza para los niños al cumplir los 3 años y para muchos padres es su primera vez en cuanto a las rutinas que acompañan al comienzo del año escolar y la adaptación de los más pequeños a este 'nuevo mundo'. Aunque el proceso se lleve de forma natural, algunos consejos pueden hacer que la salud emocional de los más pequeños no se resienta en esta fase de desarrollo.

Según explican Elizabeth Fodor y Montserrat Mora, especialistas en pedagogía en la primera infancia y autoras de la colección 'Todo un mundo...', lo normal es que al llegar al cole lloren, lo que significa que hay una buena vinculación afectiva con los padres.

"Al terminar la jornada escolar y durante los primeros días, también es usual que los niños salgan más irritables por el cansancio tanto físico como emocional que supone esta experiencia así mismopueden estar más apegados a la madre o al padre ya que necesitan cerca su figura de referencia que les da seguridad", señalan Fodor y Mora.

En cuanto a los signos que puedan preocupar a los padres, las pedagogas señalan que pueden aparecer pequeños accidentes con el control de esfínteres o con nuevas costumbres referente a la alimentación. "Hay veces que los niños parecen estar más retadores hacia la madre o el padre pero todo entra dentro de lo normal. En este caso los padres han de mantenerse firmes pero con ternura y comprensión ante las nuevas experiencias del más pequeño de la casa", aclaran.

PAUTAS PARA DISFRUTAR DEL 'COLE

Para ayudar a padres e hijos a llevar lo mejor posible este tránsito del niño a la etapa escolar, Fodor y Morán sugieren seguir los siguientes consejos:

1. No hablarle continuamente del tema
La mayoría de los niños se enteran antes o durante el verano que en septiembre comenzarán el colegio ya sea por la compra del uniforme o del material escolar, pero no deberíamos marearles hablándoles continuamente del tema. El día antes se le dice: "Mañana por la mañana te acompañaré al colegio donde conocerás niños con muchas ganas de jugar". Elige la ropita que se va a poner o coloca el uniforme y el material necesario para su primer día junto a él/ella .

2. Cuidar la entrada por la mañana
Es muy importante para el pequeño/a llegar al colegio de los primeros especialmente para niños/as tímidos. Esto es válido para todo el curso. "Llegar tarde a una fiesta siempre es más duro que si uno llega de los primeros". Además con una despedida corta y concisa será suficiente: colócate a su altura, mírale a los ojos, dile cuándo vas a venir a buscarle (por ejemplo: "después de la comida") o nombra a la persona que va a recogerlo, dale un besito y despídele con una gran sonrisa.

Es recomendable que al despedirse, quien lleva al niño al colegio deje claro quién va a venir a buscarle dándole una consigna determinada: "Después de la merienda vengo a buscarte para ir a disfrutar juntos al parque". La madre y el padre han de llevar bien esta separación mostrando confianza plena en el colegio que han elegido para su hijo así como en el/la maestro/a con quien dejan a su pequeño/a.

3. Recogerle de los primeros
Ver cómo los demás se van yendo con sus padres y que ellos se quedan esperando produce una incertidumbre innecesaria para tu hijo. Además cuando recibimos al niño tenemos que ponernos a su altura, darle un abracito y un beso y preguntarle: "¿Has disfrutado aprendiendo juegos nuevos? Me encantaría que me enseñaras". Es muy probable que no te cuente nada de lo que sucede en el colegio, normalmente los niños no lo hacen en este momento. Nunca hay que llevar o comprar un regalito o golosina al niño/a, con un bocadillo o algo de fruta para merendar es suficiente.

4. Si se promete algo al niño hay que procurar cumplirlo
Por ejemplo si le decimos que va a venir a buscarlo el abuelo, hay que evitar cambiar de opinión. Si no es así, el niño se sentirá engañado y será más probable que se enfade, con justa razón.

5. Cómo conseguir que los niños/as cuenten algo sobre su día
Durante la cena, desayuno o el momento en el que la familia esté reunida sin distracciones como la televisión o algún juego de ordenador, los padres podéis comenzar a hablar entre vosotros sobre cómo os ha ido el día. Esto hará que el niño sienta la necesidad de participar de vuestra conversación y será el momento en el que recordará diferentes anécdotas que le sucedieron durante el día y estará encantado de compartirlas con vosotros.

Con paciencia y constancia, al fin el pequeño participará en la conversación con tal de captar la atención de sus padres. Estos son los momentos donde puedes recibir información sobre las alegrías y preocupaciones de tu pequeño y actuar en consecuencia, así como conocerle mejor.

Cuando hable escúchale con mucha atención este procedimiento ayudará a mantener la vinculación afectiva y despertará el placer que supone la comunicación en familia.

6. Si es posible, evitar el exceso de actividades extraescolares
Con dos actividades a la semana será suficiente. Los niños/as necesitan jugar con otros niños/as libremente para favorecer el desarrollo de su vida social. Para él es más importante que compartas juegos al menos 20 minutos cada día que un exceso de actividades extraescolares.

 

Fuente: 
http://www.farodevigo.es/vida-y-estilo/salud/2014/09/09/consejos-convertir-primer-dia-colegio/1090777.html

5 ERRORES DE LOS PADRES MODERNOS

Los padres modernos son una gran ventaja para la formación de nuevas generaciones; pero existen algunos errores que pueden modificar este privilegio. 

 

Ser padres no es tarea fácil y mucho menos en este mundo moderno donde los niños nacen con otras habilidades, son llevados más a explorar la libertad y pretenden ser los propios guías de su camino de formación.

Actualmente las familias se han tenido que adaptar a dichos cambios o algunas ya se han venido preparando desde el momento del embarazo. Y aunque hoy en día muchas situaciones se pueden aprovechar para acercarse, orientar y ser feliz a los hijos, existen algunos errores de los padres modernos que definitivamente no son un beneficio.

·         Omitir el concepto de reglas. Aunque no se trata de llevar una relación de padre a hijo como una dictadura, sí es necesario que se tengan reglas claras de responsabilidades, horas de llegadas, compromisos, etc. El pasar esto por alto es dar paso a la pereza, al no tolerar otro tipo de ambientes fuera de casa y otro tipo de comportamientos que pueden llevar a la agresividad.

·         Independencia a temprana edad. Uno de los grandes errores de los padres modernos es pensar que para que su hijo no sea un ciudadano dependiente, hay que quitar del todo la sobreprotección. Este último aspecto no es algo bueno para un hijo, pero hay que tener límites y saber hasta qué punto se puede llevar la independencia de un niño, especialmente por la edad.  Lo ideal es aplicar el primer ítem que mencionamos, las reglas, que tengan claridad y no sean de exageración.

·         El involucrarse muy personalmente con los amigos de tu hijo. Una cosa es ser buena onda y la otra establecer una relación más estrecha. Los amigos en muchas ocasiones llegan y se van. Constantemente estamos cambiando de personas que están alrededor por cuestiones de la vida, y el involucrarse muy cercanamente con los amigos de tus hijos puede ser para malos comentarios a futuro e incluso para inconvenientes.

·         Elogiar todo lo que hacen. Aunque es bueno destacar las habilidades y no herir a tu propio hijo con comentarios acerca de lo que hace a diario, es necesario expresarle lo que está haciendo mal de manera sutil y con amor. Darle ejemplos de orientación que no te lleven a un conflicto con él.

·         No castigar. Dentro de los errores del padre moderno está el no castigo, que aunque por muchos años se ha asociado con los golpes, existe otro tipo de sancionar un mal comportamiento o un incumplimiento de reglas. El castigar es una forma de mostrarle al hijo que en muchas ocasiones no podemos pasar por encima de los demás y que cuando lo hacemos llegan consecuencias.

Fuente: 
http://www.simpecado.com/estilodevida/padres/5-errores-de-los-padres-modernos/

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